¡A FUGARSE! ¡Experiencia muy mala! Si pudiera poner 0 estrellas, ¡lo haría sin dudarlo! Desde nuestra llegada por 15 días, constatamos que la villa estaba en un estado deplorable, a saber: limpieza a revisar, tuvimos que comprar productos de limpieza para poder limpiar todo. No había aspiradora a disposición durante nuestra estancia. Hubiera sido apreciable poder aspirar el número incalculable de rollos de polvo, especialmente debajo de las camas. El lavavajillas en un estado de óxido, por lo que obligado a lavar los platos a diario. Tendederos a disposición, igual completamente oxidados en varios lugares. Los aires acondicionados estaban totalmente sucios de polvo. Tuvimos que limpiar los filtros para poder hacerlos funcionar sin riesgo de alergias y aun así era límite. ¡Barbacoa, no tengo palabras para describir el estado de suciedad y óxido en las rejillas! Problemas de humedad en los baños. En cuanto a la lavandería donde se encuentra la lavadora, hay un olor constante a huevos podridos en la habitación. Además, la lavadora está en un estado de suciedad… Perdimos toda una tarde de piscina debido a la presencia de los jardineros que vinieron sin avisarnos para podar los setos y malas hierbas. ¡Lo cual es inadmisible! ¡¡Estas tareas deben realizarse antes de la llegada de los vacacionistas!! ¡Las estufas estaban en un estado de desgaste terrible! La red de la piscina era inutilizable, teniendo agujeros por todas partes. Solicité a la gestora al día siguiente de nuestra llegada (domingo), ella me respondió que eso no constituía en ningún caso una urgencia. Tuvimos una nueva red 2 días después. Y como si fuera poco... la noche de nuestra llegada constatamos una invasión de cucarachas y no del tamaño pequeño!! Inmediatamente contactamos a la gestora de la villa con videos como respaldo. Esta última, nos anuncia por mensaje de WhatsApp que ya está al tanto y, por supuesto, no se dignó a avisarnos antes de nuestra llegada y aún menos a Belvilla durante nuestra reserva. Además, la gestora, al no sentirse muy concernida por la situación, nos dejó al día siguiente un simple spray. Luego, nada más durante el resto de la estancia, alegando que no es la propietaria de la villa. Inmediatamente alertamos a la agencia de alquiler Belvilla con una reclamación urgente por correo electrónico y a través de la plataforma Belvilla pidiendo cambiar de villa. No se dignaron a respondernos, ni a contactarnos directamente al recibir nuestro correo, dejándonos en esta situación de urgencia. Nos vimos obligados a comprar regularmente un producto para pulverizar contra las cucarachas intentando limitar los daños. Esto nos ha generado gastos que no deberían correr a nuestro cargo. En estas circunstancias, ¡es inaceptable cobrar un alquiler de 3600€! Después de varios correos enviados, el último mencionando un procedimiento en su contra, Belvilla hizo intervenir una empresa para las cucarachas, y esto, 3 días antes de nuestra salida. Sabiendo que estaban informados de la urgencia desde la noche de nuestra llegada. ¡No recomendamos en absoluto este alquiler, al contrario, huyan si ven el anuncio de este alquiler!